Este es mi monologo de hoy

Me despierta tu olor, despierto porque me invade;
el alma, y el cuarto. Vuelvo a a realidad, soñaba que estabas
a mi lado, no como quiciera sino como siempre estubiste:
solo me cojias... pero al igual que en el la realidad, en el
sueño yo tambien me conformaba con eso.
El ventilador hace ruido, y me duele la garganta de dormir
toda la noche con él prendido.

Hace calor, y aun siento tu aroma, en una especie de somnoliencia aun te veo a mi lado. De a poco despierto, y ya
no estas ahi.

Me invade de tal manera tu recuerdo, el recuerdo pesado de
el sueño, que me meto a la ducha, mojo mi cara, las gotas
caen sobre mi espalda, tengo el pelo empapado, pero aun no puedo sacudirme el dolor.

Acepto que pienso en vos a diario, pero desde ese inoportuno mensaje desde rocha, volvio la masacre.

Volvi a tener estos sueños intensos, con tu voz susurrandome
al oido, tu piel, tu cuerpo, tu todo, como siempre te
recordare, porque más alla de eso no recuerdo.
No recuerdo las idas al cine, ni el helado de limon en la casa
de tu prima, ni el porro en la intendencia, ni los chocolates...
solo recuerdo tu piel, y tu sudor.

Podria parecer que estoy obsecionada con tu sexo, pero no
es asi, recuerdo solo eso, porque en un desesperado intento
por olvidarte, trato de odiarte, y pensar que solo era eso.
Que eras tan mierda de usarme, aunque por momentos fue
asi.

Me despierta tu olor, y me pregunto cuando va a parar¿?
cuando vas a ser solo un recuerdo, uno que ya no hiera.


Hace un tiempo lei en un fotolog que despues de asecinar a alguien, seria bueno fumarce un cigarro, me pregunto porque
en aquel hotel, todas las veces que me mataste luego solo dormias.

Me matabas cada vez, y cada vez un poco mas, pero yo no
me opuse, disfrute mientras me asecinabas lentamente en
cada encuentro, sin nisiquiera notarlo-

Nunca te diste cuenta de el crimen que cometias. Nunca, nisiquiera ahora, cuando en mi desdichado testamento de
amor, confese cuanto necesitaba de ti, más que esos esfimeros encuentros en hoteles de mala muerte.

Ni siquiera el olor a tabaco y a pieles agenas, a placer ageno
de las sábanas de aquella habitación, opacaban el olor a tu
piel.

Recuerdo el ultimo encuentro, y lo guardo como un niño que guarda el secreto más profundo, lo aprieto contra mi pecho, como te aprerte a vos aquella noche, y casi en silencio
susurre que te queria. Pero vos, sumido en tu mundo,
mientras hacias movimientos cismicos, y continuos no me escuchastes.

Recuerdo también el viento en mi cara cuando me devolvias
a casa, el viento en mi pelo, la vespa subiendo por Mataojo,
y tu olor... siempre tu olor.

Ahora pienso, que si me tocara a mi asecinarte, despues de hacerlo, me bañaria, y me fumaria un cigarro. Despues te acariciaria la boca muy suavemente, me acostaria a tu lado
a mirarte dormir, eso no seria nuevo para mi, ya que de
hecho lo hice durante todo un año en nuestros encuentros nocturnos.

El ventilador sigue haciendo ruido, he vuelto a acostarme, la cama esta revuelta, la gata se acomoda a mis pies, y la
soledad que deja tu recuerdo me hiela los huesos.

Hoy no va a ser un buen dia, como ninguno de los malditos
dias en que sueño que te tengo a mi lado.



a*

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