Onda tristeza



Sentada en este detestable escritorio, en este laburo mediocre, me subo al bus lleno de indiferencia, indiferencia en todos lados, no puedo evitarlo: necesito distinguirme de la multitud, a la que siento sucia, quiero distinguir en las miradas... quiero adivinar, saber quienes olvidaron a todas las victimas.


Debido a que ayer perdí mi pin del Si rosado, nada me distingue de los demás. Saco de la mochila 4 o 5 pegotines que me sobraron, y inevitablemente los pego en mi mochila, tratando de abarcar lo más posible. Quiero que si alguien más le esta ahogando la misma sensación sepa que habemos otros. Me siento tonta, y vulnerable haciendolo, me abandono tristemente a esta sensación.


Ayer la teja, desbordaba sonrisas, alegria, ilusiones... que hoy se ven desmoronadas... yo pase por ahi, y vi a los niños y niñas jugar en la plaza de lo que fue, o era pueblo victoria, y pensaba: se va... la impunidad se va, me siento tranquila por esos niños, que fueron el impulso más grande para mi.


Como se puede en tan pocos segundos, minutos... tener tantas emosiones juntas, ilusa yo! confie en el pueblo. Pasar de la alegria a la tristeza y desepción absoluta.Hoy yo tampoco puedo aguantar las lagrimas que se acumulan en mi garganta, las frustraciones propias y colectivas. Y quiero gritar, arañar, correr, y sin embargo me quedo estatica ante la realidad, incredula... en mi sitio de trabajo: donde DEBO estar.
a*
(la ley de caducidad no se anulara debido a que el 52% de los ciudadanos de este país es indiferente)

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